12/11/08

Soy el avion en el aire


Sueño que estoy en Buenos Aires caminando por el microcentro. Doy vueltas por Corrientes (la calle que nunca duerme) y pienso en tomarme el metro que me lleva a la estación “9 de Julio”. Pienso que estoy a solo dos calles de la estación “9 de Julio”, que mejor, las voy a hacer caminando. Pienso también en caminar unas cuadras más y visitar a mi padre en su tienda de discos. Luego pienso que “Surcos” ha cerrado hace ya unos años. Luego pienso en llamarlo al fijo desde Barcelona y cuando miro la calle a mí alrededor me doy cuenta que ya no estoy en Barcelona, que ya no vivo ahí, que estoy en Buenos Aires y que vivo en Argentina. De repente, una niña con cara muy preciosa que esta cogida de mi mano muy fuertemente me dice: “Mami, no quiero irme de aquí. No quiero irme nunca más de aquí. No quiero volver. Quedémonos a vivir aquí por fa mami.” Y entonces, de repente tengo una niña muy hermosa, de unos 5 o 6 años, que me implora, que me ruega, quedarse a vivir en Buenos Aires. De repente soy madre. Madre soltera? Cuando nació? Soy yo misma? Es hija de B? Donde nació? En Barcelona? En Buenos Aires? En Formentera? Me despierto sobresaltada. Estoy en la casa de B. Son las cuatro de la tarde. B se ha ido a comer con su madre y yo me he quedado profundamente dormida y he soñado todas estas cosas. Luego hay una parte del sueño en que abro los grifos que hay en toda la casa y el agua sale podrida. Es un agua marrón. Muy fea. Agua estancada. El agua refleja mi estado supongo. Corre mucha agua por toda la casa y rápidamente se inunda con agua marrón de un olor intolerante hasta llegarme hasta las rodillas. Voy por la casa con el agua marrón mojándome las piernas. Luego estoy en un parque, en un lugar abierto, con mucho verde, muchos árboles. Miro al cielo y veo pasar un avión. Veo como el avión se endereza antes de hacer un pequeño giro en el aire. Desde abajo puedo observar todos los movimientos. Es un día precioso. El aeropuerto esta cerca y el avión se prepara para el aterrizaje. Luego camino unos pasos más y vuelvo a mirar hacia arriba y ahora veo un segundo avión que hace unos movimientos extraños. Vuelvo a mirar y veo al avión prendiéndose fuego en el aire. Me detengo a mirar y el avión esta completamente prendido fuego en el aire. Desde abajo se ve todo en llamas. Todo naranja. Una gran bola de fuego naranja que arde. En apenas dos minutos, se oye una explosión muy fuerte y todo el mundo en el parque mira para arriba. El avión explota y cae en picada hacia el parque. Soy testigo del desastre e intento correr hacia un lugar donde no lleguen las llamas. Y me despierto y vuelvo a despertarme con toda esta angustia de sueños. Y ahora que? Soy el avión? El avión que se prende fuego en el aire? Me estoy quemando por dentro? Estoy a punto de explotar y caerme en picada? Soy el fuego? Soy el parque? Soy la gente que observa desde abajo y no hace nada? Quien soy? Quien soy? Quien soy?

7/11/08

Y el azul lo marca todo


Luego de la tormenta, paso unos días felices. Días de rosas y vino y de pescado al horno con girgola, patatas, soja, pasas y piñas. B es mi cocinero preferido de sus mejores platos. Luego nos culturizamos un rato con documentales sobre la vida de Picasso y Leonardo Da Vinci. Picasso pasando por todos sus periodos artísticos y dejando huellas de colores en el mundo. Picasso y su colección de amantes- musas inspiradoras de grandes obras maestras en colores. Picasso y su colección de hijos. Picasso como un padre ausente. Picasso y sus dibujos de símbolos fálicos y de sexo. Picasso y sus dedos de migas de pan con forma de pene. Picasso y el sexo hasta los 94 años. Picasso y Picasso sobreviviendo a Picasso. Y por una rato, volvemos a ser nosotros, en estado puro y caemos de placer sobre la cama, que se convierte en el universo mismo y el mundo gira y la humanidad se reproduce y muere y nosotros encerrados en nuestro cosmos pagamos por los placeres ciegos, con cenas deliciosas y arte por doquier. Y sueño a su lado y comienzo a chillar y mi inconciente colectivo me aúlla otra cosa y ya no escucho la otra parte, ya no quiero escucharla, por que este es el mundo que tengo aquí y ahora y de a ratos me hace feliz. La felicidad como una gota sobre una flor deseosa de rocío. La felicidad como una patada en los huevos. Como un eléctrico despertar. Y cenamos y hacemos el amor una y otra vez y volvemos a cenar y dejamos todo hecho un asco y nos vamos a la Fnac en el autobús 70. Y cogemos otra película de Fassbinder y otra de John Houston y mi amor se desespera y le entra mucha ansiedad y las quiere coger todas. Y sufre de una desesperada ansiedad que lo vuelve loco y no puede controlar. Y el día se va muriendo y nosotros con el y dormimos un poco y el sol aparece y comienza otro y los colores van apareciendo por la ventana. Y el azul lo marca todo. Y la vida es hoy, aquí y ahora.

5/11/08

Contradiccion o Contra la Adiccion


Estoy sola embotellada en una habitación. Ya no es la casa de B. He abandonado a B ayer. Ahora puedo oír el silencio. Siento a las paredes. Al blanco de las paredes, lo oigo. Escucho mi respiración, cada latido y afuera creo que el mundo se cae a pedazos o esta por caerse en cualquiera de mis instantes. Ya me da igual. Hoy veo todo quemado. El agujero del mundo. La alcantarilla por la que todos piloteamos como piratas hacia la nada. Veo al universo complotando contra mi felicidad. Forjando planes que desconozco y nunca nadie conocerá jamás. Nadie tendrá el control jamás. Nunca. Todo es contradicción. Todo es cambio constante. Reciclaje de almas en ventas por algunos pocos cobres. Quiero entrar. Quiero salir. Quiero huir de ti. Emprender una maratónica huida. Me sitúo en la línea de largada. Cuento hasta tres y: “Preparada”- “Lista” -“Ya”. Largo. Comienzo la carrera. No estoy cansada. Tengo mucha pila. Mucha fuerza. Energía extra. Los primeros 500 metros son geniales. Me lleno de vida. De aire nuevo y de luz pero a medida que voy avanzando la marcha al final se va languideciendo. Va mutando. Cambiando de ritmo. De forma. De pasos. Ya no es una marcha enérgica. Ya no tiene el sabor del comienzo. Una vez que llego a la meta, me siento muy a gusto, pero al pasar unos pocos minutos, ya vuelvo a decaer, a dudar y quiero volver al comienzo. Al lugar de partida. Quiero volver a B. Soy una contradicción constante. Estoy, pero me quiero ir. Me voy y me quiero quedar. Pura contradicción. Contradicción o Contra La Adicción. Estoy contra la adicción. Sin embargo convivo con ella. Soy parte de ella. Soy una co adicta a B. Me doy cuenta en el periodo de abstinencia, cuanto lo necesito. Cuanto dependo de el. Dios! Que soy? Una adicta sin droga. Una adicta sin habla. A: (sin) dicta: (dicción). O sea, que soy una adicta sin habla. SIN DICCION. ADICCION.

3/11/08

Escenas de la vida domestica


En la vida domestica hay una constante. La de la repetición. Los días no son iguales, pero se asemejan más de la cuenta. El desorden de las cosas se va ordenando hacia el lugar indicado. Otra vez sopa. No quiero sopa. Quiero cambiar el orden, el desorden. En este caos donde me encuentro también hay un orden. Es un orden diabólicamente poético. Que me armoniza y desequilibra a la vez. El amor es la prisión? Jugar al amor es la prisión? Quiero jugar a otra cosa. Quiero jugar sola. Dar vueltas y esconderme detrás de los árboles para dejar de ver la sombra de B. Ya no quiero su sombra. Ni la mía que se refleja en el espejo. Por que hago esto? Que estoy haciendo realmente? Pues aquí estoy, otra vez sentada en el balcón de B con las plantas cubriéndome del viento otoñal. He salido de esta casa una noche. Solamente una noche y he regresado. Hay algo que no logro descifrar que me mantiene anclada pero sin ancla. Cual es la magia o desencanto que me mantiene unida a esta manía de vivir así? Ya no se si quiero a B. Quiero a B pero no de esta forma. Quiero otra cosa pero cuando descubro toda la mediocridad que me rodea, retorno al mismo lugar. Hay algo en toda esta locura de vivir que me atrae espantosamente. La libertad? Será un imán invisible que atrae mi parte oscura? El dolor es el goce mas difícil de abandonar? El dolor es un goce? Pues yo ya no gozo tanto. Lavar los platos. Hacer la compra. Cocinar. La ropa. El orden de una casa. Ordenar los discos. Vallaseis a la mierda todo. Todos. Quiero resurgir y encontrarme con mi otro yo que deje abandonado en Formentera el día que volví a Barcelona, la ciudad de los catalanes reprimidos, cerrados y frustrados que detesto.

21/10/08

La tierra de la tortura mental


Como he llegado hasta aquí? Por que estoy aquí? Cual es el hilo esplendoroso y etéreo que me sujeta, que me estrangula, que me sofoca y no me deja respirar? Tengo una venda sobre los ojos. No puedo oler. No puedo ver bien de cerca. De cerca solo encuentro dolor. Lagrimas. Sangre y secreción. Odio este calabozo. La jaula de oro. Mi propia celda. Es un invento que edifiqué y quiero demoler totalmente. El derrumbe ha comenzado parcialmente. El desplome sobre mi pecho. Hombros. Sobre mi piel. Veo los muros caerse. El suelo mustio. La humareda que desprende el derrumbe y me ahogo con solo observarlo. Veo un camino tortuoso. Veo una puerta en el fondo de un pasillo oscuro. Voy caminando por ese callejón y no siento el suelo ni el techo. El pasillo es la eternidad. He caído en un pozo sin suelo ni techo, eterno. No tengo techo. No tengo pozo. No tengo eternidad. Solo camino. Camino. Camino. En el fondo se que al final alcanzare la puerta. La otra puerta. Estirare con énfasis la mano, la abriré y escapare y al final seré libre. Como el viento. Como el mar. Como las partículas de la lluvia. Sin dirección. Sin silencio. Sin secretos. Abriré la puerta y aullidos mudos atravesaran el resto de las murallas. Con su agudeza, la derribaran. El odio mudo de este momento será mi salvador. Mi ángel. Mi pequeño ángel. El odio mudo al liberarse me salvara y me indicara el camino hacia un próximo pasillo, pero esta vez la puerta no estará cerrada en el fondo. Será una puerta abierta y se encontrara a mitad de camino. No existirá mayor esfuerzo. Todo será con calma. La armonía se respirara en el aire. Ya no habrá grises. Ni oscuros. Ni claroscuros. Solo brillos. Brillos paradisíacos y de colores que bañaran mi alma y la pena se ira. El dolor se diluirá con un escueto suspiro. Con una plegaria compuesta. No perteneceré más a la tierra del tormento. De la tortura mental.
Solo el amor puede sostenerme y aquí ya no lo encuentro.
Su corazón esta reseco.

14/10/08

And then the Angels Forget to pray for us... so long Vanessa


Tarde más de treinta años en enamorarme de Leonard Cohen. De su música, de sus letras, esta claro. Amo a Cohen. Nadie narra tan notoriamente las sensaciones en canciones como Leonard. La turbación que existe en sus canciones expresa afinadamente mi estado de ánimo. Son perfectas. Desde el comienzo al fin. La poesía. La manera en que relata la historia. Su voz. Lo que me va contando. El ritmo. El clima que engendra cada sonido. Estoy tan enamorada de Leonard que voy a utilizarlo como banda sonora de mi vida actual. “And the angels forget prade for us… so long Vanessa…” Pues aquí estamos. Aquí estoy. Sentada sobre un baúl que guarda pinturas en el balcón de B. Miro el cielo. Esta gris. La luna destella de costado. Su luz irradia la oscuridad de la noche y mi rostro esta cubierto de lágrimas una vez más. Estoy agotada de este auto – encierro. Del mal que me estoy haciendo. Del abuso emocional que se interpone entre B y yo. Ya no quiero a B con toda mi alma. Ya no soy tan feliz a su lado. Quiero salir, pero no puedo. Quiero huir de aquí, pero me quedo. Hay una parte mía que goza con la mierda. Hay una parte mía que aun tiene ilusión, pero es inútil. No puede haber ilusión al lado de un toxicómano. De una abusador de emociones, de un vampiro chupa sangre. Siento la misma proporción de odio hacia B como tanto amor. El odio es lo mismo que el amor. El amor es lo mismo que el odio. Hay una débil línea invisible entre ellos. El matrimonio mata al amor. No puedo concebirme felizmente casada. Va por días. Es muy enigmático. Como todo en mi vida. Y ya estoy harta de lo ambiguo. De lo que roza con el límite. De la imperfección. Quiero volar. Conocer más metrópolis. Gente de todo el mundo. Vagabundear por islas. Tener un amor en cada puerto. Quiero caminar. No me gusta el agua estancada. Quiero irme a Nueva York y ver pinturas de Basquiat y Pollock. Quiero dormir en el Central Park y que me detenga la policía basurera. Quiero ver un concierto de Leonard solo para algunos. Quiero otra cosa. Ir a una entrevista en el “Cientology Celebrity Centre” y hacerme pasar por una devota religiosa de la iglesia y delirar con el otro mundo que se respira dentro de la cienciología y llegar a mi casa y morirme de risa una y otra vez. Quiero usar el detector de mentiras que invento Ron Hubbard. Luego quiero irme de copas y besar a Kimber de Nip Tuck. También quiero follarme a Jim Morrison y bailar sobre su tumba. No quiero estar encerrada con B y ser una infeliz/ ama de casa desesperada. Nuestro mundo se viene abajo y en parte es lo que quiero…

7/10/08

840 horas Contigo


Llevo 35 días metida dentro de esta casa. 5 semanas, 840 horas y miles y miles de minutos. El tiempo no existe. Me he detenido en el o el se ha detenido en mi. La temporalidad es mi hermana, mi amiga, mi enemiga mas intima. He traspasado el orden de los días. Las mañanas son noches eternas y el alba cae dos o tres veces al día. El crepúsculo me acaricia. El atardecer me humilla. Las sabanas me llaman y tu piel se esfuma en estas palabras sin sentido o con un sentido crucial únicamente para mí. Que puede importarle al resto del mundo? Dos seres con pocos escrúpulos se mezclan, se acarician, se acercan, se huelen, se odian, confían, tienen ilusión en un mañana aun por dibujar. En un mañana que se cae a pedazos y se hace trizas en el porvenir imaginario. Dos seres rotos que intentan reconstruirse contra viento y marea, que intentan cambiar, mejorar y aun así disfrutar del envenenamiento del amor, de las toxinas que segrega la carne, del juego del infierno. La libertad ya no me pertenece como antes. Me siento presa. Victima de mí. Presa en libertad. El amor es un juego esquizofrénico. Maniaco depresivo. Un juego perdido. Es un juego que me atormenta pero que al final tiene sentido, tiene motivos: El único sentido potable de estar vivo.