29/6/08

Fiesta Flower Power en La Mola


No se muy bien que significa “La nit de San Joan”, o sea, se algo sobre su significado y sus rituales con fogatas por que he leído sobre San Joan, pero realmente a mi me es tan lejano como lo es Groelandia. De todas formas, en la noche de San Joan, me he subido a la fiesta Flower Power que se festeja cada año en La Mola. He sido muy feliz durante el día nadando en Calo Das Mort. Que felicidad es estar en contacto con esa poderosa fuerza del mar y bucear sobre ese sol para luego caer rendida en la arena y llorar de felicidad. En un puñado de días, la isla me ha dado mucho. Me ha devuelto la sonrisa, el sueño, el hambre, me ha regalado una bicicleta preciosa y me ha cubierto de sueños. No quiero volver a ser la chica angustiada que no duerme y sufre Delirium Tremens.
Por la nit, quedo con Susana. Conozco a Susana hace cuatro años. Ella ha nacido aquí, entre toda esta agua y si le preguntas a Susana si se imagina su vida fuera de aquí, Susana responde que no podría despertarse y no ver el color del mar. Es muy fuerte para mí que vengo de dos ciudades caóticas o de una gran ciudad infernal llamada Buenos Aires. Es imposible imaginarme como hubiese sido mi vida si hubiese vivido todo el tiempo aquí. Anyway. Quedo con Susana en la entrada de mi casa. Susana llega con su coche. Tiene un Twingo azul celeste que a lo lejos parece un coche de plástico. Subimos a La Mola. La carretera esta petada de motos y los claxon suenan anunciando el festejo. Me encanta ir por esta carretera sin luces y que solamente este iluminada por la luz de la luna. Es muy, muy de movie todo por aquí. Los escenarios son perfectos. Subo a La Mola. Aun se me tapan un poco los oídos al subir. Caminamos hacia “Cantoni”. Entramos a mear a “Cantoni”. Por ahí, vendiendo cervezas lo veo a David, un amigo de B, pero me hago la boluda y no me detengo a darle un beso. Le sonrió de costado y me marcho. Seguimos andando hasta la fiesta. Esta petada, petada de gente. Es tan curioso: alemanes disfrazados de hippies, hippies progres disfrazados de hippies, italianos babeando, una encantadora mezcla de almas divirtiéndose. La música es genial: Suenan los Beatles. Los Rollings Stones y los Ramones. Hace tiempo que no bailaba “She Is a Sensation” arriba de una montaña que da al mar. Vamos a la barra, los amigos de Susana invitan: 1 hierbas, 2 hierbas, 3 hierbas y 4 hierbas, y otra hierba al piso y otra caída al piso y otra y me beso con un rubio y a la 6 hierba, ya no recuerdo mas: vivan las hierbas ibicencas.

25/6/08

La isla de Formentera es el final del mar





Se me hace dificultoso escribir desde la felicidad. FELIXIDAD. Hapiness. Hace muchos meses que no alcanzaba un estado tan natural como este. La belleza del color del mar. La belleza del cielo tan inmenso aquí. El pasto altísimo y verde. El olor a vida y la naturaleza de Formentera me han devuelto la paz olvidada en un estante de otra época. Debe de ser la luz. Formentera tiene una luz sobrenatural. Es una luz que viene de otro lado, de otra galaxia. La felicidad es la mezcla de esta luz acompañada con el aroma del mar, los pinos, las hierbas, la arcilla roja y la fuerza de la naturaleza. Faros, torres y embarcaderos verdes turquesas. La felicidad es este paraíso hippie con aguas cristalinas. Aunque hoy en día es un paraíso seudo hippie progre, pero edén al fin. He llegado a la casa de Max. Entre San Ferran y San Francesc. Con una entrada de tierra señalizada con piedras de colores preciosas. En esta casa vivía Choppy, escultor reconocido de la isla. Y ha dejado sus huellas por todos los sitios. Muy azul celeste todo. Mucho azulejo y puertas azules y mesas de azulejos de colores con pedacitos de espejos, pescaditos y cactus. Esta casa es el comienzo de mis sueños hechos realidad. Desde pequeña he soñado con islas con aguas cristalinas. Con anclas en fondos marinos y tesoros de piratas. Con casas con ventanas que den al mar y sople el viento. Con poder contemplar el mar desde mi cama. Con faros como el de Es Cap de Barbarie, con caminos que conduzcan al mar, con caminos, con muchos caminos de tierra y sabinas por todos los sitios y plantas de muchos colores y posedonias crujientes y con una isla en estado puro como esta:
F E L I Z

23/6/08

Eivissa y Formentera


Estoy en el aeropuerto de Ibiza. Son las dos menos cuarto de la madrugada. Recién acabo de aterrizar del Vueling, esplendido Vueling. El viaje ha sido fantástico. Se ha adelantado unos 20 minutos y en 40 mas ya estaba aterrizando en esta islilla fantástica del color de la decencia. Je. Je. Es la primera vez que llego por la noche a la isla. Tiene su magia con las lucecitas. Sin embargo por el día, Ibiza es radicalmente blanca y Formentera es turquesa. Mi apellido es completamente amarillo y el de B es blanco con amarillo. El amor es rojo. Para mi la “A” es blanca. Y la “I” es amarilla. Imprevistamente he quedado con un colega. Casi ni lo hemos planeado, pero hace unos días conversando, nos hemos dado cuenta que coincidiríamos en el mismo aeropuerto y a la misma hora. Genial. Esperaremos los dos juntos el amanecer para poder coger el barco que nos cruzara a la hierática isla o a la isla corrompida por la magia. El colega se ha venido bien equipado. Hemos montando una cómoda sala de espera en el medio del aeropuerto con futon para masajes ayurvedicos, incluido. A estas horas, los pasajeros en trance son pocos y cada uno esta zambullido en su propia demencia, incluso el personal del aeropuerto no se detiene a mirarnos ni a prohibirnos el pequeño picnic aeropuertero. Tenemos vía libre: “Pasajera en transe, pasajera en transito perpetuo”. Enciendo mi ordenador y suena Devendra Banhart. Canciones perfectas de un perfecto excéntrico fanático de Lennon, de pelo largo, hermoso y novio de una de las Coco Rosie. Aunque ahora creo que lo ha dejado con Coco y se ha decidido por Natalie Portman. Así que aquí estamos inmersos divagando en una sala del aeropuerto, a estas horas casi todo para nosotros. Entre las 3 y casi las 6 am nos hemos quedado dormidos. Me he despertado con las inmundas luces por toda la cara. Semi dormidos pillamos el bus hasta el puerto. Todo ha salido de maravillas. La espera no ha sido ningún agobio. Llegamos al puerto y nos hemos cruzado con una fauna diversa. Trabajadores del barco, drogatas recién salidos de fiestas y deportistas. Miro el mar y soy feliz por un instante. Ávida pienso en lo que me deparara este año. Es el mismo mar que miraba desde Barcelona, pero desde aquí me parece otro. Este tiene más poesía. El de Barcelona tiene más rock, es por que esta más sucio supongo. Por otro instante soy demencialmente feliz en esta travesía tan solo mirando el mar. El mar me calma: Toda esa inmensidad turquesa. B decía que Ibiza era porno y Formentera erótico. Lo mismo sucede con el mar de Formentera y el de Barcelona.

21/6/08

El mundo es de los Valientes


Díganle,
Que no puedo vivir sin el.
Explíquenle, si lo ven pasar.
Apúntenle que no puedo vivir sin el…
Exprésenle que no puedo vivir sin el…
Escríbanle que no puedo vivir sin el…
Señálenle que no puedo vivir sin el…
Expónganle que no puedo vivir sin el…
Díganle, si lo ven pasar, que no se les olvide, que No puedo vivir sin el.
No se con que urgencia fue decidido esto. Alguna sospecha tengo. La rapidez de la inmediatez. De la huida. De la parte sana que intenta olvidar pero la memoria es una puta zorra, muy cerda que no perdona y el olvido es la crucifixión. El olvido son los clavos de Jesús taladrándome y yo no quiero, no quiero, no quiero, no puedo, no puedo, quiero pero no puedo; olvidar. El olvido no indulta. No existe el olvido. Es inadmisible el olvido. Tendría que nacer de nuevo para aprender a olvidar. No olvido. Ni me olvido de la mancha de tu cuello. De los besos suaves que te di en esa mancha. De mis manos acariciando la mancha. De tu voz rogándome, implorándome que te toque la mancha para dormirte. Si yo hubiese podido congelar ese momento. Si hubiese sabido ser sabia y paciente. Pero la impaciencia me ha ganado de mano. La agitación y el asco me han ganado de mano y ahora aquí me encuentro aferrada a las rocas, muerta.
La angustia comienza a devorarme flemáticamente dejándome sucia y es muy arduo vivir así sobre todo cuando una tiene un amor desfachatado para dar. Mañana es luna llena. Estaré esperándote como de costumbre. Estaré vagabundeando en una barca en las piscinas naturales en Can Marroig, observándola y aullándole por los dos. Hasta Pronto Barcelona.

18/6/08

A Woman Under The InfluencE


Me quede fascinada con Gena Rowlands desde la primera vez que la vi. Como se puede tener tanta pero tanta belleza y talento a la vez? Dios mío! Que mujer que ha sido Gina. Que maridazo que ha tenido. Que tremendo maridazo que te has echado mi querida Gina. Como habrá sido ser la mujer de Cassavetes? Como habrá sido tener un “Husband” por marido? Que adorable borracho que era John. Que loco de remate que estaba John. Que infierno que debía ser John. Que pedazo de genio que era John. Todos los genios están locos. Rowlands y Cassavetes: Me hubiese gustado conocerlos. Ir a beber con ellos. Actuar en sus películas, pero claro, esta la diferencia generacional. Hoy Gina podría ser mi abuela. Que lastima que no podemos jugar a “Gloria” las dos juntas. Ni conocer a otro Moskowitz. Ni salir de fiestas juntas. Me acuerdo que hace unos años atrás, estuve muy cerca de Gina Rowlands. Le di la mano a Ben Gazzara en el festival de cine de Mar del Plata y le sonreí de costado y le dije algo así como que era un genio y Ben me sonrió también y a mi me dio mucha vergüenza. O sea que estuve a un grado de separación de Cassavetes, ya que Ben era uno de sus mejores amigos y a otro grado de Gina por filmar con Ben. O sea que en mis fantasías dimensiónales demenciales estuve muy cerca del espíritu Cassavetiano. Pero vamos, a que actor no le gustaría haber filmado con Cassavetes? Y a que viene todo esto? Por que me pongo a escribir sobre lo que siento por Gina & John? Ahh… es que amo a Gina & John. Quiero tener un marido como John. Quiero tener una granja con animales como en “Love Streams”. Quiero tener un marido como John pero no quiero que se muera de tanto beber. Oh John! Lo siento. I love u!
Me quedo pensando en toda la locura de Gena & John. No puedo sacarme sus imágenes de la cabeza. Es que las películas de Cassavetes son tan pero tan reales y autenticas que te marcan a fuego. Son pura verdad. Te dejan bajo influencia. Anyway. Son las 0:40 y estoy influenciada. Como Charly García. Como Gina. Como yo misma. Las películas, la literatura, la música y el cine me han influenciado a groso modo. Ahora confundo todo. Lo real con lo imaginario. Lo posible con lo imposible. Creo que confundo lo real con lo imaginario no por la influencia sino por ser romántica. Una romántica perdida de mucha monta. Y como tal romántica, me destruyo a mi misma por no poder alcanzar el absoluto. Y el absoluto no existe, por que es algo que yo misma me invente para darle otro sentido a mi vida: Absolut Vacío. Igual me gusta ser romántica. A que me dedicaría sino fuera romántica perdida? Ahora ya se lo que voy a poner en las fichas cuando toque rellenar la casilla profesión: Romántica pérdida. Ciudad: La de los sueños. País: Entre el cuello y las piernas. En ese universo…


16/6/08

El pequeño gran pastor


Pienso que el sufrimiento es inútil. No hay nada tan inútil como eso. Pienso igual que el sufrimiento no es inútil, que la inútil soy yo, que no logro escapar de el. Que estoy atrapada. Que me ha cogido todo el cuerpo. Que me ha vendado los ojos. Que no me deja ver. Ni oír. Se aprovecha de mí. Es malvado. Muy malvado como Bette Davis en: “All About eve”.
Es domingo por la tarde. Hay un sol enorme. Pese al sufrimiento, estoy de buen humor. Estamos aprendiendo a convivir, a cohabitar el mismo espacio. A jugar a que un día me aplasta y a que al otro día lo aplasto yo. Bueno últimamente he perdido casi todas las partidas. Me quedan pocas fichas para jugar. Salgo a callejear con Angelsss. En un plis recorremos todo el centro. Vamos dejando huellas en cada sitio. Vamos de la jungla de cemento a la platja y de la arena al cemento. Donde hay mas vida, en la jungla o en el pavimento? Pues no lo se. Solo se que el placer es lo único por lo cual se debe vivir. En la jungla o en el cemento.
Me llama Scofield. El muy pequeño gran Scofield. Quedo con el en la Plaza de la Revolución del amor. Llego 16 minutos tarde. Scofield esta apoyado en un banco esperándome. Hay alguien ahora que espera por mí. Es curioso. No estoy nerviosa. Ni tengo demasiadas expectativas. Tengo muy en claro que nunca jamás conoceré en mi vida a nadie como B. Que B esta plasmado en mi memoria para siempre. Que B es lo peor que me paso en la vida porque me la ha arruinado. Que hubiese preferido no conocerlo. Saber que habita este mundo. En fin, pobre Scofield. Me acerco. Se gira. Me ve. Sonrío. Sonríe. Es muy blanco. Muy bello. Ojos color mar. Pinta de rebelde total. De los míos. Me besa. Me da dos besos. Es dulce. Hablamos un poco. Me hago la superada de la vida. La que va todo bien. La guapa. La seductora. Caminamos. Charlamos. Nos hacemos preguntas de todo tipo. Pienso que no tengo ganas de conocer a nadie. Que es en vano. Que es todo un trabajo. Que las situaciones hay que construirlas y que yo no puedo construir nada. Que no quiero. Caminamos. Se hace de noche. Es una nit preciosa. Entramos a un bar. Nos sentamos en un sofá. Tomamos cañas. Nos hacemos cómplices. Nos reímos. Me cae bien. Por momentos lo veo muy hermoso. Por otros me harto de la belleza. La belleza de B me ha cegado. Me habla muy cerquita. Lo dejo. Comenzamos el juego. Me lo conozco de memoria. Me entran ganas de tocarlo. De tocarle la mano. Me roza. Me toca la espalda. Tomamos más cañas. Tenemos hambre. Salimos. Estoy mareada. Me río. Me hago la que me río por que se en el fondo que todo es en vano. Caminamos. Me invita a cenar. Tiene una espalda hermosa. Tiene unos hombros hermosos. Tiene cierto aire a B. Pero es joven. Scofield es mucho mas joven. Me da igual. Me gusta estar con Scofield. Es sincero. Esta triste. Esta confundido. Perdido. Creciendo. Me cuenta de su vida. Que fue pastor. Que crió ovejas con su padre. Que reconocía a las ovejas. Que de tanto observarlas podía saber cual era cual. Que crió vacas. Que viene del sur de Italia. Que tiene campos. Que cuando era chico se le murieron tres vacas electrocutadas y sufrió mucho. Flipo en colores: Es la primera vez en mi vida que conozco a un verdadero pastor. Seguimos andando hasta la calle Verdi. Subimos a su piso. Me deprime el piso. Esta bien. Es normal. Pero me deprime igual. Mi decorado del amor era otro. Vamos a la cocina. Scofield corta verduras. Scofield prepara la cena. Parece buen cocinero Scofield. Cenamos. Esta increíblemente rica la cena. Me la paso bien. Pero no me olvido de B en ningún instante. Nos vamos a su cuarto. Nos tiramos en la cama. Nos relajamos. Nos reímos. Nos tocamos. A las 2:43 de la mañana Scofield me besa. Me abraza. Me abraza mucho. Es dulce. Me hace sentir bien. Paso la noche con Scofield. Me abraza mientras duermo. El sexo sin amor no era tan asqueroso…

14/6/08

Mentirosaaaa

Vuelvo a mentir. Llamo a la agencia e invento que me robaron en el metro: Me robaron el bolso con todas las tarjetas, dinero y los pasaportes. Me robaron al bajar en Glorias. No voy a ir. No puedo llegar por que tengo que ir a la comisaría a hacer la denuncia. OK, no te preocupes. Si necesitas algo, llámanos.
Cuelgo. Me siento fatal. Irresponsable. Mentirosa. Fabulera. Soñadora imaginaria. Pajera mental. Mala. Fea. Con ojeras. Con culpa. Autoboicotera. Anuladora. Cerradora de puertas. Miento y me torturo solita. Nadie me ha robado nada. El corazón? Los sueños? Pues no. Los sueños siguen intactos. Me han robado la libertad: Devolveme lo que me robaste hijo de puta. No se puede ir por la vida robando. Ni cambiando de corazón como de sombrero, según Calamaro. Rayada y con culpa comienzo el día. Bajo a la calle y veo a un hombre con cara de conejo. Lo observo en profundidad y es lo más parecido a un conejo que haya visto en mi vida. Me impresiona el hombre conejo. Me hace sonreír. Me baja un toque la culpa. Lo miro otra vez y joder, que cara de conejo que tiene! Será feliz el hombre conejo? Le habrán dicho siempre: Oye; que tienes una cara de conejo fantástica. Pues si, vente que necesitamos conejos para el próximo comercial del zoo. Será feliz el hombre conejo? Lo habrán abandonado alguna vez? Se lo veía bien al conejito. Y el conejito Viole? Donde te llevaste al conejito con vestido? Whatever, me quedo con el rostro impenetrable del Bunny Man, del bunny suicida. Me encuentro con Kik & Sergi. Cogemos la furgoneta de Kik. Es una furgo amarilla. Año 90 y pico supongo. Comprada en la isla de los amores. En la isla donde todos nos conocimos. El la isla del amor absurdo. Del amor inútil. Cargamos al perro con cara de lobo y algunas frutas. Entre vueltas y mareos, tardamos casi 2 horas en salir de Barcelona. Nos perdemos. Nos equivocamos de Autovía. Sergi conduce. Sergi esta cansado. Durmió poco. Llegamos a la carretera que bordea el mar en dirección a la Costa Brava. Vamos tirando. Pasamos por todos los Premier, Canet, Lloret del mar que existen. Legamos a Sant pol del mar. Tenemos hambre. El día esta otra vez nublado. Bajamos al pueblo. Es Bonito, pero en junio parece que todo esta cerrado. No hay habitantes fantasmas. No hay nada más que mediterráneo y alguna que otra tiendecilla. Pero me gusta el pueblo, es bonito. Tengo la fantasía de que si me voy lejos de Barcelona, me olvidare de B. No es real. Cuanto más lejos estoy mas me acuerdo. Cuanto más cerca peor. Donde tengo que ir entonces? A Júpiter? Es imposible escaparse de uno mismo. Las distancias son absurdas. Son decorados transitorios. Son placebos. Aunque yo haya decidido tomar una distancia imaginaria, pero es ficticia. Estamos en Sant Pol. Bajamos a la playa. Hay 6 personas. 2 comiendo bocadillos de carne. 2 enamorados y 2 perros. Nos tiramos en la arena. La arena tiene muchas piedritas de colores que me encantan. Hacen el color de la fantasía. Lo imagino a B juntando conchas en el caribe a las 5 de la mañana. Veo en mi mente todas las conchas que se ha traído B. Veo las que he dejado en Argentina. En mi cuarto. Al lado del cuadro que ha pintado B. Entonces vuelvo a mirar las conchas y comienzo a llorar. Pero no quiero llorar. Me seco rápido las lágrimas. Nadie me ve. Saco un libro de la mochila: "El Arranca-Corazones", de B Vian. Leo 5 páginas y lo vuelvo a cerrar. La Angoisse ya me ha entrado. Ya no la puedo parar. Camino hacia el bar feo de la playa y me compro un bocadillo de tortilla y trago. El bocadillo no tiene sal. Me cae pesado. Me vuelvo a tirar en la arena y ya no quiero estar allí. Ni aquí. Ni allá. Ni por ahí. Puta Angoisse: Me voy chicos. Me vuelvo. Me bajo en el tren a Barcelona, lo siento. Empiezo a caminar y a derramar. Camino hasta la estación llorando y perdida. Me siento en un desolado banco a esperar el ferrocarril que me llevara de vuelta a Bcn y en eso mi móvil suena: Es Scofield...