Es sábado a la noche. La ciudad llamada Barcelona tiene frío y mi alma aúlla. Las cosas con B no están nada claras. Lo odio. Me odia. Lo amo. Me ama. “Te amo. Te odio. Dame más”. El placer de esta pena. Es el mejor titulo para nuestra canción in eternum for ever and ever. El placer de saborear comida India en la cama y derramar las salsas picantes en nuestras piernas para luego ducharnos y enjabonarnos con veneno barato. Veneno del malo. Y estoy harta. Harta de mí. De mi canción. De que la canción sea siempre la misma. De la película de terror con toques románticos y escenas graciosas. Estoy harta del puto piso de El Carmel y el del Doctor Valls y de sus habitantes. De B & V. Harta. Hastiada del mismo bodrio. Aunque penosamente es un bodrio que disfruto, que amo. Vamos, una contradicción andando este hastío cruel de hiel. Harta de tus líneas blancas. De las botellas vacías. De las mentiras. De la inestabilidad y paranoias. De no dormir sino te tengo a mi lado. Harta de mi cuento que cuento. HARTA. De no encontrar lo que busco y de buscar lo que encuentro. Del frío, mas frío en la montaña. De refugiarme en un fracaso para huir de los míos. Menuda cobarde estoy echa. Pero vamos; ¿quien quiere encontrarse con sus propios demonios? Libre por fuera. Presa por dentro. Amor odio. Alcoholismo. Co-alcohólica. Perdida en tu mirada. Perdida en tus rodillas. Perdida en tus hombros. Perdida en tus labios. Perdida en ti. Todo mi ser se perdió en ti. En ese espejo roto hermoso pero roto. Y no consigo billetes a Ámsterdam. Y no consigo a alguien que me quiera hablar. Y no veo televisión ni las revistas. Pero si insisto… yo se muy bien que me conseguiré.
28/11/10
17/11/10
La Perra del Ciego
Estoy en el metro línea azul dirección Diagonal. Sube un hombre cincuentón ciego con un perro labrador de acompañante. El hombre se sienta. El perro se sienta a su lado. El hombre acaricia al perro. El perro mira fijamente a un chico que va comiendo un sándwich. Al perro se le cae la baba, el chico del sándwich se ríe de costado haciéndose el chulo y me mira y me guiña un ojo. Yo me río y miro al ciego, el ciego no me mira y miro al perro que mira al sándwich que come el chico que me mira y se sonríe. Me da ternura la escena pero por el perro. Quiero levantarme del asiento y cortar un pedazo del sándwich y dárselo al perro, pero claramente, me reprimo y viajo en el metro mirando al perro que me alegra el viaje. Quedo con SVJ en la puerta del Juicy, en el Raval, luego de casi un año sin vernos. Hace un frío de invierno romántico. Frío de mantas y abrazos. Frío con lluviecita. Mientras la espero de pie en la puerta, se acerca un tío preguntándome donde puede comprarse medio gramo o un gramo. Le contesto con mala hostia; ni puta idea. ¿Qué tengo cara de dealer-camello yonqui ahora? Mientras me quedo esperando me armo una mini peli. Me dedico a vender esa sustancia blanca y una noche llega B a comprar y como manejo yo el tema, no le vendo. Le digo que “para ti no hay”. Les aviso a los otros, que no le vendan. Controlo todo el tema y gano 500 euros por día, como mínimo. Por suerte llega SVJ y me saca de la movie fatal. Entramos a almorzar. Pedimos Tali y vuelvo a sentir placer. Placer en mi boca. Placer oral. Charlamos. Charlamos mucho y la conversación parece la de cinco años atrás. Le cuento las mismas cosas. Las mismas obsesiones. El mismo trauma. Mierda, estoy de tenida en el pasado. Puse pausa en el play de mi vida. Me escucho y me doy asco hablando siempre de lo mismo. De lo que he hablado en este blog por dos años. La puta letra B. Cambia el paisaje. Cambian los aires, las estaciones pasan y sigo en lo mismo. ¿Cómo no puedo hacer otra cosa? Hay tanto cielo para mí y yo sigo en el infierno de mi mente en una película dark oscura, chota, ni siquiera copada. Una película de una boluda atada a la espera. A la nada. Creo que es hora que un espectador me de una trompada y me saque de la función. Me sacuda. Me de cachetadas y me abra los ojos con los dedos. En fin, cada loco con su tema. Cada cual con su propia película. La mía la dan en cine continuado sin pausas, todos los días, sin ningún tipo de cortes, ni interrupciones. La obsesión es una mierda y no tiene nada que ver con el amor. Luego SVJ y yo nos vamos al Starbucks de la rambla solo por el hecho que tiene calefacción, sofás muy cómodos y el chai con soja y chocolate es lo más y te quita cualquier depresión según SVJ. Ahí dentro, entre lágrimas, deliramos. Y el bolso con los 2500 no vuelve a aparecer. No importa. Sigo participando y otra vez será…
4/11/10
Breaking Bad
Cuarenta días después vuelvo a sentarme tranquilamente frente al ordenador e intento escribir algo aunque no sea algo nuevo. Es que no hay nada nuevo bajo el sol. B y yo hemos estado encerrados como de costumbre casi cada día y a cada hora disfrutando a nuestra manera el mundo que nos rodea. Tirados en la cama, haciendo el amor, comiendo como emperadores calamares y gambas y viendo series a rabiar. Hemos acabado en menos de una semana las tres temporadas de “Breaking Bad” que nos ha mantenido enganchados hasta el cuello cada segundo. Luego seguimos con la primera temporada de “Boardwalk Empire”, la sexta de “Weeds” y con todo lo que nos ofrece el megaupload Premium las 24 horas. Los días se han ido estirando y han dejado de tener comienzo y final. Ya conocemos la sensación. Es un poco agobiante y claustrofóbica y a la vez muy adictiva. Me gusta pasar las horas junto a B colgados como dos computadoras y delirar con un futuro exótico. También hemos disfrutados de unos días en Arenys de Mar, subiendo y bajando con el tren, caminando por la playa, viendo videos de Prem Rawat acerca de la felicidad y visitando a mi amigo poeta Alan y a su novia Silvi que nos hospedaron afectuosamente. Te quiero mucho Alan. Eres un grande y me gusta oírte cantar. A pesar de todo, a veces tengo ganas de marcharme nuevamente y abandonar definitivamente este estilo de vida. Mi vida junto a B es la misma pero el escenario es otro. Ya no son las paredes de Riera Blanca las que nos abrigan con su mundo propio sino que hay otro sitio con ventanas que nos espera, pero esta claro que este no es nuestro lugar en el mundo. Ni el mío. Ni el del. Aun se me esta haciendo difícil encontrarlo. Por eso es que pienso en marcharme. Igual ese lugar no existe. Igual esta dentro de mi. Igual es mi cabeza la que construye, imagina e idealiza algo llamado “lugar en el mundo”. De todas formas tengo muy claro que el mejor lugar en el mundo esta dentro de mí y no es una ciudad/país nuevo. Las ciudades invisibles. Los amigos invisibles. Las letras invisibles. Los sentimientos siempre visibles y nuestros cuerpos pegados como lapas bajo los primeros fríos del otoño…
PLEASE YOU!! DO NOT CALL TO MY MAN A TUESDAY NIGHT OR EVER AGAIN.
HE DOES NOT LOVE YOU, NEVER DID AND NEVER WILL.
SEX LIES AND VIDEO TAPE: A GOOD MOVIE FOR U...
29/9/10
Con mi sangre
16/9/10
Sin Sed No Se Encuentra la Fuente
Hace tiempo que no escribo nada. Me he pasado los últimos días en un piso muy bonito de mi amiga Heloisa en San Francesc. Los días son casi iguales o se repiten tanto que no logro distinguirlos. Cada mañana suelo tragarme la luz que entra por la ventana y alumbra todos los rincones de la casa. Hay mucha luz en este piso con ventanas que dan al pasaje de las tiendas donde por la mañana la gente sale a desayunar y comprar tonterías. Suelo oír a los transeúntes pidiendo café descafeinado, nestea de naranja y bocatas en el café de la Havana que esta debajo. Me gusta el murmullo de la mañana. Es como un murmullo blanco y alegre. Me da ilusión el murmullo de la mañana. El nuevo día aunque para mi sea viejo o conocido o tenga sabor a deja vu. Muchos de los días aquí tienen sabor a deja vu. Pues yo ya he vivido aquí. Quizá en otra vida. En otra dimensión. En otra realidad paralela, ya estuve. Sin olvidar que estuve los últimos seis años pasados. En fin. Formentera: Deja Vu. O deja Be. O deja a B. Por las tardes, los días en el Sunplash siguen igual aunque ya se ha empezado a notar menos gente. Menos franchutes. Están los turistas que llegan. Las caras de siempre. Las furgonetas cargadas. Las mesas al sol y tu cara en la arena. Tu cara en el sol. Tu cara en el infierno de mi mente y el catamarán de Vincent que da vueltas y vueltas y vueltas por todo Mitjorn flotando sobre el inigualable mar azulado. Creo que el mediterráneo es mi mar favorito de todos los tiempos. Es calmo. Es trasparente. Es turquesa. Es suave. Te abraza. Es tibio. Es mío: ¡Que cuadro de mar! Pues si, es el, el favorito de momento. Y de momento hablo con B de a ratos. Sobre todo por la madrugada. Y nuestros cuerpos se acercan através de una señal telefónica. Y de momento todo se transforma y todo se pierde. Todo se acerca y todo se aleja. Todo gira y explota y la inestabilidad sigue siendo nuestra hermana más aliada y cercana. Nada queda claro en el desierto mental que transitamos. Somos íntimos y extraños. Todo es duda y Apocalipsis y malentendido. Ha sido un verano muy duro pese al paraíso externo. No he sentido sus brazos ni una noche y eso me ha desvelado, me ha agotado, me tiene seca. Cuando salgo por las noches los hombres me demuestren todo lo contrario y se me acercan, me intimidan, me invitan tragos, rayas, cenas, besos, y yo no acepto, por que solo te acepto a ti. En fin. Solo se que queda muy poco para nuestro encuentro o mucho mas para el desencuentro?
Encuentro. Desencuentro. Encuentro. Desencuentro. Encuentro. Desencuentro. Encontrándonos. Desencontrándonos. En contra de nos. De sen con trando do nos. Así es la vida amigos…
Encuentro. Desencuentro. Encuentro. Desencuentro. Encuentro. Desencuentro. Encontrándonos. Desencontrándonos. En contra de nos. De sen con trando do nos. Así es la vida amigos…
15/9/10
YES, THE RIVER KNOWS
Please believe me
The river told me
Very softly
Want you to hold me, ooo
Free fall flow, river flow
On and on it goes
Breath under water 'till the end
Free fall flow, river flow
On and on it goes
Breath under water 'till the end
Yes, the river knows
Please believe me
If you don't need me
I'm going, but I need a little time
I promised I would drown myself in mystic heated wine
Please believe me
The river told me
Very softly
Want you to hold me, ooo
I'm going, but I need a little time
I promised I would drown myself in mystic heated wine
Free fall flow, river flow
On and on it goes
Breath under water 'till the end
Free fall flow, river flow
On and on it goes
Breath under water 'till the end
3/9/10
La isla de la cebolla
Me he despertado a las siete de la mañana. Mi reloj interno comienza a sonar temprano últimamente. No me acuerdo de nada de lo que paso anoche. Si que me acuerdo que he soñado contigo, como de costumbre. Me he preparado un bocadillo de jamón serrano y he salido a la calle a dar tumbos con la bicicleta. No hay situación que adore más que vagar con mi bicicleta por los caminos de tierra de esta isla y perderme por allí. Todo lo demás, aquí en esta isla, es rutina. Vuelvo del paseo y doy una vuelta por San Francesc. Las tiendas de la peatonal y los puestos están hartos de gente que compra pareos con la lagartija de Formentera y recuerdos de la isla. En pocos minutos recorro el pueblo y me entra un hastío sin igual y me quiero ir. Pero de momento me quedare disfrutando de este mar y su infinito hasta que la decisión sea más sólida. Todo sea por este mar, este aire y esta luz descomunal que por momentos me eleva de la superficie y me salva la vida. Sigo andando y todo se repite. Las caras de los turistas buscando. Los payeses cansados y ambicionando mas dinero. El calor que agobia y tu recuerdo que me nombra. Ahora que parece que para siempre no dura tanto. ¿Para siempre vas a odiarme? Para siempre no me nombres. Para siempre en el perpetuo crepúsculo de nuestra piel en las sabanas destrozadas por amor. Boca sobre boca y la isla mía. Tuya y mía. Tus bocanadas profundas que iluminan la mirada del adiós. Y el abismo en la azotea de los días y tu nombre flotando en el mar. Y los rituales en la entrada de tu casa. Y tu nombre escrito en la arena con fuego y sol. Con sol y fuego. Tu retrato de ardor eterno y te extraño tanto cada minuto cuando no estas y no lo puedo aguantar. Voy a escribir que te extraño. Y entonces te extraño en cada segundo. En cada bocanada que trago de aire. En este sol. En este aire. En este mediodía al sol. En esta tormenta que llegara pronto y lavara mi alma. Bajo al Sun Splash y me encuentro con dos hombres que han vivido aquí toda la vida. El que tiene cara de marinero me invita unos tragos y me cuenta que ha vivido aquí por treinta años y realmente ya esta harto de esta isla y por eso ha decidido marcharse a Mallorca. Dice que aquí aun, luego de treinta años, los payeses no lo han aceptado y en ciertas ocasiones de peleas suelen decirle que es un mallorquín de mierda. Esta claro. Los payeses son un tanto racistas y cuidan a esta isla como tesoro. Pensar que en una época solo pensaban en cultivar cebollas y hoy en día solo piensan en el dinero que les dejaran los italianos al final de temporada. Y así va el mundo pensando en el dinero. Y así voy yo, pensando solo en ti. Luego el otro me dice que esta buscando una chica como yo. Una chica que no beba ni fume y que no tenga adicciones. Yo me río por dentro y pienso que mi adicción es peor que cualquier droga del mundo. Que soy más adicta que cualquiera. Soy adicta a B y estoy tan enganchada como si se tratara del enganche a la heroína. En fin. Cada cual con sus enganches. Luego habla de la física quántica. Luego el de cara de marinero dice que una noche de fiesta en Marruecos le han tatuado en el brazo una leyenda. Le miro el brazo y puedo ver un redondel con una palabra dentro. Le pregunto que significa y dice que no puede contarme la leyenda por que trae mala suerte y los árabes tienen prohibido hablar del tema. En fin, tampoco me entero nada de su tatuaje ni del nombre en árabe que lleva. Luego me cuenta que se lo han hecho con suela de zapato quemada y agujas y que luego cogio una infección del carajo. Tiene una cara muy interesante. Se puede ver claramente, lo guapo que ha sido de joven. Luego llega my best crazy friend con su catamarán y nos vamos a dar vueltas con un viento suave que nos pasea por el azul mediterráneo felizmente y nos hace olvidar por momentos el dolor. Vincent navega super relajado fumando un cigarrillo tras otro y me dice: “De luxe baby” “De luxe” ¿Mejor que cualquier cosa en la vida no?
Mientras que flotamos sobre el mar adentro y miramos el infinito…
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