17/8/09

EL juguete de Mitjorn

Asumo un ansia que me corroe el cuerpo y un vacío externo por dentro. El ocio es vacío? Y solo recuerdo las noches en el bosque de Mitjorn junto a ti. Los colchones sobre la tierra y la arena. Los techos fabricados con telas. Y cada detalle. Los envases de botellas de agua mineral transparente de ocho litros que se transforman en candelabros para velas. Las esculturas. El fuego y las piedras. La ducha con una botella al revés. Ese escondite del cielo solo para nosotros dos. Solo para nosotros dos. Las chispas del sol alumbrando por la noche y tu risa sonrisa risita de costado que me fulmina y me parte en dos, en siete, en cien mil. Ahora recuerdo y me acuerdo que he desmerecido tus palabras. Que no te he valorado. Que me he obsesionado con todo este juego de locos, de idiotas, de sádicos, victimas y perversos. Que la vida fuera de todo ese cosmos es insulsa y agresiva y ensordecedora y fría. Que no quiero oír motorinos por la carretera con italianos gritando. Que no quiero que me piten el claxon cada cinco minutos y me griten algo mientras marcho con mi bicicleta buscando algo. Que no quiero estar sin ti en este mundo feo. NO QUIERO. Que soy fea sin ti y no quiero. Y no encuentro la salida a la otra realidad. Y todo me parece absurdo. Que prefiero lo abstracto y lo irreal y las ilusiones de nuestro universo. Y ahora que hago? Escribo. Escribo. Escribo para intentar con cada palabra darle sentido. Escribo. Para que? Para encauzar esta angustia de tenerte lejos otra vez. Escribo. Para que? Para soportar tu ausencia y saborearte en cada letra. Solo han pasado tres días del alejamiento de nuestros cuerpos y no lo soporto. Me duele como si me pegasen. Me duele tenerte lejos de mí. De mi control? Que he hecho? Por que quiero controlarte tanto? Por que me cuesta dejarte libre. Libre y solo. De que tengo miedo? Me lastima la libertad. No soy libre. Soy presa de mis emociones descontroladas. Soy una niña que perdió su juguete y no puede dormir sino lo tiene. Y tiene cientos de juguetes más, pero solo quiere ese, su juguete. Ese que tiene una marca que nadie ve. Ese juguete que esta roto y descolorido. Quiere ese para dormir y volver a soñar y creer. Y una vez que lo encuentra, que lo tiene en su mano, lo primero que hace es abrazarlo, besarlo, cobijarlo y al cabo de un rato, vuelve a sacudirlo, a tratarlo mal, a empujarlo y darle patadas y dejarlo tirado por ahí. Entonces que quiere esa niña? Quiere al juguete o no? Esta solo obsesionada con el juguete? Es un capricho que le sale caro? Se conformara con uno nuevo? Necesita uno nuevo? Que mierda quiere esa niña de ese puto juguete roto????????????

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Por momentos, siento pudor ajeno por leer lo que escribís, por desnudar así tu alma. Se nota que "seleccionás" las palabras (en sentido literario), pero es mayor la crudeza y la sinceridad sobre la forma de expresarte. Me genera sensaciones encontradas, admiro lo estético y me duele el contenido. Gracias. Un beso.

Juan Pablo.

V dijo...

Las mejores obras literarias de todos los tiempos solo hablan de dolor. Para mi el crear algo, ficticio o real, tiene que ver eso. Se me hace muy dificl escribir desde la felixidad.Gracias a ti. besos

Anónimo dijo...

Coincido con vos. Las mejores obras literarias hablan del dolor. Pero, a mi entender, no del dolor per se, sino como motivador o detonante de otras cosas. Por ejemplo, como el ser humano se repone y supera ese dolor, las transformaciones que genera, la esperanza, la búsqueda, inclusive como expresión de la propia sensibilidad (como una capacidad, claro). No creo que el único mensaje que contengan esas mejores obras de las que hablamos sea el dolor exclusivamente, salvo que hablemos de Sartre (jajja!).
Otro beso!

Juan Pablo.

Facundo dijo...
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