19/9/09

BlueInTheFace

Veo en el Sun Splash a Philippe Starck con cara de culo y paseándose con un pantalón que parece un pijama. Se da vuelta y de reojo le mira el culo a Vincent. Vincent se ríe pero no le gusta nada que le mire el culo. Luego voy a Calo de San Agustín, a Es Calo y como erizos que recoge B con unas tijeras y gafas de ver peces y dos botellas de agua mineral de cinco litros que flotan y hacen de canasto para sujetar a los erizos. Luego nos sentamos sobre las rocas y con las tijeras le quitamos el caparazón y estos quedan visiblemente anaranjados y con formas de estrellas de mar. Luego llega un tío, un tal Marcos y dice que canta canciones en los bares de Barcelona. El otro, un griego, un tal Pavlos, dice no se que de la isla de Creta. La otra, al costado, una tal Ester, cuenta no se que de un viaje que hizo a Tokio. La otra que esta a su lado dice que baila danza del vientre y la otra con cara de cerdito rubio dice que le dan un poco de asco los erizos. Yo me alejo unos metros y lloro y nadie lo nota. Contemplo el paraíso a mis pies, el mar celeste turquesa, las piedras, el cielo, las rocas y todo esta en su sitio, menos yo. Mi cabeza se ha ido a otro sitio que no es este trasfondo. Mi cabeza esta lejos, pero cerca. Aun la escucho, como un murmullo. Intento cada día acercarla y convertirla en mi aliada mas cercana, pero se aleja y se aleja, me deja y se aleja, como yo intento alejarme de B a cada segundo y no lo consigo. Algo se rompió para siempre. Algo ya no. Ya no. Yo no. Ya no lo quiero, pero cuanto lo quiero. Ya no lo quiero, eso es lo que creo o creo sentir o quiero e intento sentir. Pero no. Tampoco es eso. Ahora bajo este cielo maravilloso siento el desamor mas absoluto que cae sobre mis brazos. Luego cuando el sol cae, cogemos las bicicletas y volvemos al espectacular y maravilloso bosque de Mitjorn y yo me siento autista, con Blue in the Face. B habla con S, hablan de las mujeres de Marruecos, de los árabes, del vino marroquí, de los pañuelos que llevan en su cabeza y que en Etiopía se fabrica buen vino y que el vino oficial es el Hidromiel, una bebida tradicional que se sirve en teteras, dulce o seco, dicen que es un liquido amarillo. Luego comienzan a cantar los grillos y B dice que es raro que canten los grillos a las 20pm, que parece que se acerca una tormenta, que hay luces y sombras o sombras producidas por las luces. S lleva una camisa blanca de nerd y un sombrero de espantapájaros. B dice que la luz que mas le gustaba a Baudelaire, es la luz del atardecer, que este estaba obsesionado con la luz, con la luz de la tarde. Y tu con que estas obsesionado mi querido B? Y yo? Contigo? Con nosotros? Con lo que quedo de nosotros? Con lo que queda de los días? Pues no. Ya no tengo intenciones en este mundo real pero desconectado de la otra realidad. La literatura de hoy no sirve de ejemplo para medir la temperatura corporal. La mía ha subido a grandes rasgos. Entonces, aquí estamos, bajo las telas rollo marroquí, contemplando los sonidos de la naturaleza, el cielo y cada una de las estrellas. Las estrellas son del cielo? O son mías? De nosotros? Pues hoy siento que no. Que las estrellas no son mías, que esta noche no tengo nada, que B ya no me interesa, que las palabras solo cubren vacíos y las conversaciones solo hablan del ego de cada uno, que nadie quiere contar nada, solo hablar de uno mismo y yo hoy me callo. Siento un odio mudo que me aprieta la garganta mientras cae la noche sobre mis pies llenos de arena...
010909

26/8/09

OjosRojos


Vuelvo al Sun Splash luego de mucho tiempo. Esta lleno de franceses pijos que beben mojitos. Es un un magnifico lugar para ver el Sun Set. Detrás de unas piedras encuentro a mi amigo Vincent cubierto por el sol. De cara al sol. Nos sentamos en unos bancos pintados con la bandera de Jamaica y bebemos y oímos las idioteces que se dicen en la playa. Se acerca un gordo con barriga de cerveza y cara de pescador y le dice a Vincent que no abra los ojos en el mar porque los tiene demasiados rojos. Vincent le dice que le gusta abrirlos y ver los peces y que le da igual el color. El pescador con barriga le vuelve a decir que tiene mucha cara de loco pirado con los ojos rojos. Vincent lo mira y le dice: Es ilusión. El gordinflón dice: ¿Que? ¿Que? ¿Que dices? y mi amigo responde que se ira a construir un ataúd de arena. ¿Que? ¿Que¿ Que dices?, vuelve a decir el barrigudo pero Vincent ya no contesta. El barrigón se queda parado y nos mira esperando respuesta y al no obtenerla al cabo de cinco minutos se larga ofendido. Nos quedamos observando el mar/ la mar/ y todo se desvanece en el aire o en el agua o en el fuego de la gente que camina por aquí en este tiempo de arena que es blando, inconsistente y débil, como lo he sido yo todos estos meses junto a B. Lo he querido y me ha querido bajo ese cielo maravilloso de Mitjorn. Lo he odiado y me ha detestado bajo ese cielo resplandeciente de Mitjorn. Que si, que no, que si, que no, que juntos, que separados, que ni juntos, ni separados, que distancia, que alejamiento, que ilusiones y desilusiones, que amor, que odio, amor y odio, piedras y velas en la oscuridad de nuestras almas. Entonces aquí estoy por quinto año consecutivo mirando el mar Mitjorn y reteniendo las orilla de África e imaginando esas rayas azules que marcan el infinito o las otras orillas imperceptibles a la luz de mi retina. Aquí estoy otra vez contigo en la distancia y en la cercanía de mis noches en tus brazos y en tu locura y en tu delirio te acompaño, como no he acompañado a nadie nunca jamas y lo soporto todo y tu mala fama crece y crece y crece y a pesar de todo seguís moviendo el hombro con ese tema de los Rolling Stones que tanto te gusta...

17/8/09

EL juguete de Mitjorn

Asumo un ansia que me corroe el cuerpo y un vacío externo por dentro. El ocio es vacío? Y solo recuerdo las noches en el bosque de Mitjorn junto a ti. Los colchones sobre la tierra y la arena. Los techos fabricados con telas. Y cada detalle. Los envases de botellas de agua mineral transparente de ocho litros que se transforman en candelabros para velas. Las esculturas. El fuego y las piedras. La ducha con una botella al revés. Ese escondite del cielo solo para nosotros dos. Solo para nosotros dos. Las chispas del sol alumbrando por la noche y tu risa sonrisa risita de costado que me fulmina y me parte en dos, en siete, en cien mil. Ahora recuerdo y me acuerdo que he desmerecido tus palabras. Que no te he valorado. Que me he obsesionado con todo este juego de locos, de idiotas, de sádicos, victimas y perversos. Que la vida fuera de todo ese cosmos es insulsa y agresiva y ensordecedora y fría. Que no quiero oír motorinos por la carretera con italianos gritando. Que no quiero que me piten el claxon cada cinco minutos y me griten algo mientras marcho con mi bicicleta buscando algo. Que no quiero estar sin ti en este mundo feo. NO QUIERO. Que soy fea sin ti y no quiero. Y no encuentro la salida a la otra realidad. Y todo me parece absurdo. Que prefiero lo abstracto y lo irreal y las ilusiones de nuestro universo. Y ahora que hago? Escribo. Escribo. Escribo para intentar con cada palabra darle sentido. Escribo. Para que? Para encauzar esta angustia de tenerte lejos otra vez. Escribo. Para que? Para soportar tu ausencia y saborearte en cada letra. Solo han pasado tres días del alejamiento de nuestros cuerpos y no lo soporto. Me duele como si me pegasen. Me duele tenerte lejos de mí. De mi control? Que he hecho? Por que quiero controlarte tanto? Por que me cuesta dejarte libre. Libre y solo. De que tengo miedo? Me lastima la libertad. No soy libre. Soy presa de mis emociones descontroladas. Soy una niña que perdió su juguete y no puede dormir sino lo tiene. Y tiene cientos de juguetes más, pero solo quiere ese, su juguete. Ese que tiene una marca que nadie ve. Ese juguete que esta roto y descolorido. Quiere ese para dormir y volver a soñar y creer. Y una vez que lo encuentra, que lo tiene en su mano, lo primero que hace es abrazarlo, besarlo, cobijarlo y al cabo de un rato, vuelve a sacudirlo, a tratarlo mal, a empujarlo y darle patadas y dejarlo tirado por ahí. Entonces que quiere esa niña? Quiere al juguete o no? Esta solo obsesionada con el juguete? Es un capricho que le sale caro? Se conformara con uno nuevo? Necesita uno nuevo? Que mierda quiere esa niña de ese puto juguete roto????????????

9/8/09

Aqui Estoy


Estoy en Mitjorn. Creo que en la casa mas bonita de todo Formentera. Estoy asediada por pinos y plantas y verdes y azules y arena y piedras y hamacas y reposeras y caracolas que hacen ruido cuando el viento sopla. Estoy rodeada de luz y viento y mar y turquesa y sol y nubes. Llevo 30 días junto a B y todo ha vuelto a algún sitio. El trompo ha girado y ha vuelto a caer en el mismo espacio. No hay caso. Aunque lo gire, lo gire y lo gire y lo patee, siempre vuelve a B. Tendré que sacudir el trompo y arrojarlo por algún acantilado para que no vuelva a girar e intentar permanecer. Pero creo que de momento es imposible. Es un trompo repetitivo y cansino. Es un trompo de una sola faz. Pasamos cada día como adolescentes en vacaciones. Yendo de la arena a la cama y de la cama al bosque y del bosque a la bici y de la bici a los macarrones con lapas, zanahorias y setas. Y los días se hacen eternos y no sabemos cuando comienzan ni donde terminan. La luz del sol nos anuncia el nuevo despertar y la luna nos guía hacia los sueños y más sueños de noches colmadas de elixir. Así que aquí estoy, ahogada en el submundo, realidad paralela, universo, asteroide “B”. Aquí estoy, feliz de a ratos, disfrutando de esculturas hechas con troncos con forma de pájaro y plumas y ojos y pintura amarilla. Aquí estoy saboreando mejillones con almejas y gambas con arroz y tomate con azúcar y todo el amor del mundo puesto en las mejores comidas de toda la isla. Aquí estoy al lado de un B que destila una embriaguez dulce bajo la vía láctea turquesa de Formentera. Con sueños con sabor a mar y con niñas con nombres de ciudades europeas y multi acentos. Aquí estoy sin saber como sigue ni si sigue y sin mirar mas adelante por miedo a no encontrarme en ese espejo de cristales que alguna vez han estado un poco rajados aunque no rotos. Aquí estoy y soy sin planes mas que el de ser. Aquí estoy y una parte mía se muere o ya ha muerto y la otra alimenta la idea del encuentro mágico en la isla mágica que es solo una idea, pero dejemos a la magia y a la idea donde están y disfrutemos esto ya que el futuro llego hace rato…

11/7/09

LOST 5 TEMPORADA


La temperatura esta elevadísima en Formentera, la isla del sol. Debe haber 49 grados a la sombra. Salgo del Km. 9 y cojo la bicicleta hasta San Francesc. Voy al Gioviale. Me encuentro con la peña Formenterense de cada día. Algunos van a conectarse a la web otros por el pica pica y otros a mirarse entre ellos y a ser mirados y tomar birras. Yo voy a mirar, esta claro. Pero miro y miro y miro cada día y miro pero no veo nada. Estaré quedándome ciega? Veo a mi amigo Vincent que quiere que ahora diga que es de Pakistán, entonces veo a mi amigo Vincent from Pakistán y me dice: “Mon Amour, nothing happen in this island”. Pues: “Nothing new happen”. “It a big true”. Nos aburrimos de los rostros de siempre. Nos vamos al faro de Es Cap. Nuestro faro preferido de todos los tiempos. Es una preciosura. Una irrealidad. Un sitio detenido en el espacio. El triangulo de las Bermudas. La tercera dimensión y ahí estoy yo. Ahí me encuentro. En ese camino de lo abstracto. Llegamos y hay músicos tocando tambores y flautas. Cambia la escenografía del faro con música de fondo. Al faro lo imagino desnudo, en silencio, con el sonido del viento y el mar y los rayos del sol y más tarde la luz de la luna creciente. Pero esta vez esta musicalizada la sintonía FM Faro de Es Cap. Seguimos caminando con Vincent. Vamos por las piedras rodantes hasta los acantilados. Caminamos y pateamos las piedras como dos niños. Luego juntamos las piedras una arriba de otra y pedimos deseos. Vincent me cuenta que su familia es de la aristocracia belga. Que sus antepasados son de la nobleza. Que nunca va a crecer. Que quiere ser un niño eterno y comer nutella en la playa todo el rato hasta morir al sol. Luego me dice que el rey de España, Juan Carlos el rey de España, es su sobrino. Me río media hora casi del comentario y se pone serio y asegura que el rey de España es su sobrino y que también lo son muchos de los otros presidentes del mundo. Que tiene muchos sobrinos presidentes y que le tienen miedo, que por eso se esconde en Formentera, para no tener que oír las pavadas que dicen los sobrinos del mundo y que no quiere ser padre de familia ni meterse a vivir en una sociedad, que no encaja en el mundo y que solo quiere hacer el amor y comer chocolates forever. Le digo que somos dos. Que tampoco encajo. Que no soporto la cadena. Ni las rutinas. Ni la mía propia. Y que no tenga mapa en este mundo y que quiero un nuevo amanecer, que me lleven los alienígenas y que quiero comer chocolate cada día y quemarme los ojos con el Ulises de Joyce y cerrarlo y volverlo a abrir y encontrar en cada palabra una respuesta a mis miedos, mierdas, mitos, mirrors. Entonces estamos en la isla de Lost, somos los pasajeros del vuelo Mediterranean Flight y nos llaman los: “Two del Mediterranean” y prontamente encontraremos el helicóptero que nos sacara de esta isla mágica y maldita y alguna piedra la moverá, le dará un sacudon y la isla desaparecerá y ya no habrá ni rastro de nada.
B se hundirá o subirá al helicóptero conmigo?

6/7/09

B -Side


A través de los sueños te encuentro y te huelo azul y digo que no, que basta, que se ha acabado, que solo quedaron los restos de una fantasía que se instalo en nuestros cuerpos y que hemos confundido el deseo con la realidad hace rato y que no nos hizo nada bien ni a ti ni a mi ni a nuestros futuros amantes. Todos los amaneceres, atardeceres, días enteros con sus noches, cenas y almuerzos y restos y verdes y flores y lunas llenas, tu cuerpo desnudo, tu cuerpo marcado y consumido por el mío cubierto, no han sido suficientes para sostenernos, levantarnos, girar la cabeza y solo oír el mar. Tus labios inflamados ya no rozan los míos. Solo pronuncian palabras agraviadas y dolorosamente rotas. Tus labios que soñé tus labios sobre los míos ya no cruzan la puerta; van directo al olvido por el camino tajante de la cruda realidad. Ya no seré para ti ni tu para mi como lo fuimos y soñamos alguna vez por separado. Quisiera apuntarme en un curso donde me enseñen a decir: “Basta”, “No”, “Se acabo”, “This is the End” pero parece que nunca consigo plazas ni vacantes en la escuela de las despedidas. Solo consigo vivir atormentándome con tu sombra y la que quedo de nosotros vida de mi vida. El arte del hartazgo ha entrado en mí y me atraviesa las tripas y me las revuelve y vuelve. Quisiera quemarte. Incendiar tu casa con un barril de gasolina, tus libros, tu yo, tu alma podrida, tu ropa interior, tu agua estancada en la pena, tu hipocresía, tu inhospitalidad y tus palabras huecas. Cuidado: voy a prenderte fuego. Quisiera no extrañarte tanto y poder dormir. Quisiera creerme que no vales nada. Que eres un alcohólico perdido, un frustrado y un mal parido, pero solo consigo llorar y llorar lágrimas tras lágrimas que dejo caer al mar de Formentera, la isla que nos unió y me presento al dolor color turquesa de tus ojos. Quisiera salir de esta isla de sol y dejar de quemarme, de quemarte, comenzar otra vida, tener amnesia y poder dormir. Quisiera no conocer el bosque de Mitjorn ni la luz de las estrellas ni a las piedras ni el desierto de tu alma fría y errante. Quisiera. Quisiera. Quisiera no ser yo y poder dormir. Quisiera acabar este juego inmundo y repetir: NO y caerme de la risa al escupirte un No sobre tu bello rostro. Solo vives en mi absoluto porque lo palpable que vi en ti ya no es real. Has sido un invento de mis emociones, una creación, una fabricación del tiempo de tantas noches perdidas, has sido un robot y ahora solo eres mi Frankenstein y así como te cree un día y te di vida, te di la mejor de la vidas, la inalcanzable y toda poderosa y fascinante vida, así como te di esos colores, esos brillos y flores, muy pronto acabare con ellos y con ella y te matare.
Tenía tanto que darte… pero Adiós bestia. Disparo en tu corazón.

3/7/09

Asi hablo Formentera

Son las doce de la noche de un martes cualquiera del último día del mes de junio del año dos mil nueve y estoy dentro de la furgoneta blanca que esta detenida a unos metros de la casa de B sobre la arena. Recién termino de cenar unos spaghettis con sabor a mar y ajo. B duerme de costado hace tres horas como mínimo. Dentro hay ropa y libros tirados. “Así hablo Zaratustra” descansa sobre un pareo. Hay conchas de mar. Restos de comida por comer. Botellas de agua Solans de cabra. Papeles en blanco y dos corazones en llamas. Me he pasado semanas alternando entre el bosque de Mitjorn y la furgo y de la furgo al bosque y con suerte, algunas tardes, he caminado hasta el mar a unos cien metros. El Km. 8.9 se ha transformado en una realidad paralela para mí. Es un camino de ida. Como abrir una puerta oculta o invisible y perder las llaves. Es un camino con muchas piedras agujereadas como su nombre. Un camino de tierra y piedras de unos trecientos metros o un poco mas, con alguna que otra casa en el medio y luego al final, a lo lejos, el mar. Y las estrellas. Y el viento. Es un camino único que me tiene hechizada. Paseo x aquí con mi bicicleta y es todo un ensueño pero muy real. Aunque la realidad es relativa. La mía lo es por estos días junto a B. Ya he perdido el sosiego y la alegría que he traído de Londres. He perdido la sonrisa de Buenos Aires y solo me queda una mueca delgada que suspira por algo mejor. Me queda el gesto ese que no me gusta. El impuesto. El de la obligación o el compromiso por un mañana mejor. Formentera tiene estas cosas. Puedes vivir el infierno en el paraíso sin proponértelo. Las ataduras entre las personas son tan tangibles y tan esclavas y tan marcadas y estipuladas. La mía con B se ha deteriorado hace rato. Esta marchita. Va marchitándose un poco más día a día aunque de forma inconciente queramos evitarlo. De forma conciente no queremos evitar el deterioro. Pero existe un lazo invisible de oro que nos une y nos hace esclavos del desamor, de la falta de respeto y de la cobardía. He pasado noches enteras pegada a su cuerpo mirando las estrellas más hermosas del universo y respirando Formentera. Tragándome la isla de un solo trago. Pero no ha sido suficiente para sanarnos. La naturaleza no es suficiente. Ni la escenografía más maravillosa del mundo puede salvarnos. Ni los rayos del sol que nos dan por toda la cara. Ni el azul turquesa posedonia. Ni la arena. Ni las cuevas. Ni las rocas. Ni la espuma del agua, ni la de nuestros días…